Recibiendo el manto de la unción apostólica
Este estudio, fue ideado con el propósito de establecer en nuestro espíritu, algunos conceptos que tienen que ver con la Unción de Dios para nuestras vidas, conceptos que en algunos casos son bien conocidos y que en otros creo, son revelaciones apostólicas de los pensamientos del Señor para estos tiempos.
¿Cómo podemos establecer lo correcto? Bueno, la Palabra de Dios es según el profeta Amós como una plomada de albañil (Amós 7:8). Y los que conocen las herramientas de dicho oficio, sabrán que la plomada sirve para comprobar y procurar que la pared sea levantada bloque a bloque de manera correcta, manteniendo una línea vertical perfecta. En primer lugar para que no se caiga al elevarse de manera inclinada y en segundo lugar, para que todo el edificio no se vea afectado por dicha desviación.
La Palabra de Dios cumple la función de una plomada, que hace que la Iglesia de Cristo no se incline, sino que se eleve de manera correcta, derechita hacia arriba y bien unida con todo el resto de la estructura.
Por esta causa y utilizando la Palabra de Dios como una plomada, trataremos de estudiar este tema tan hablado, pero también tan mal interpretado. Lo haremos con la conciencia activa y el corazón dispuesto en amor, para que mane de él, la verdad y la vida según Dios.
Si está de acuerdo y dispuesto, yo le invito a que hagamos una oración a Dios, para recibir todo el entendimiento y toda la revelación necesaria, que solo Él puede darnos.
“Padre, gracias te damos en el Nombre de tu Hijo amado Jesucristo,
por tu amor y por tu misericordia,
Gracias, por permitirnos tener en nuestras manos,
un material que nos enriquezca y ayude a conocer y aprender más de Ti.
Es nuestro deseo y creemos estar de acuerdo con tu voluntad,
Que podemos alcanzar nuevas y mayores dimensiones de poder,
Revelación y Unción en Cristo Jesús.
Nos aferramos a la verdad de que Tú divino Espíritu Santo
Nos enseñará todas las cosas y nos recordará todo lo que Tú has hablado
Que la revelación y la sabiduría fluyan con libertad en nuestro espíritu
Que la intuición y nuestra mente operen en favor de ellas
Y que la convicción de tu Espíritu Santo nos permita poner por obra,
Todo lo que a través de este estudio podamos aprender,
Te lo pedimos, en el Santo Nombre de Jesucristo,
Amén”
De la Unción de pacto a la Unción heredada:
La unción en nuestra vida espiritual, es lo que para un foco la electricidad. Sin ella está totalmente carente de funciones efectivas, a lo sumo puede ser decorativo o llenar un espacio, pero nunca podrá iluminar. Los cristianos sin unción son iguales a ese foco, no pueden iluminar y eso es muy grave, sobre todo, si tenemos en cuenta que ese es el mandato de nuestro Dios.
“Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
San Mateo 5:14 al 16 V.R.V.
Teniendo en cuenta que en estos tiempos Dios está procurando una Iglesia apostólica, este pasaje es vital. Si apostólica significa: enviada, la gran pregunta sería: ¿Enviada a que? Esta pregunta es la que San Mateo contestó con dicho pasaje.
La unción del antiguo pacto:(El Espíritu sobre algunos y con un propósito)
La unción en el antiguo testamento, solamente reposaba sobre cierto tipo de personas específicas, tales como: reyes, sacerdotes y profetas. (Un tiempo o hasta que la desobediencia la alejaba de ellos)
Por ejemplo, la Unción fue dada a Saúl para que sea rey, pero su desobediencia hizo que terminara perdiéndola y que David fuera su sucesor:
“Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza y lo beso, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?
1 Samuel 10:1 V.R.V.
“Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo”.
1 Samuel 10:6 y 7 V.R.V.
“Me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé pues, y ofrecí holocausto.
Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho, no guardaste el mandamiento de Jehová tú Dios que él te había ordenado, pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó”.
1 Samuel 13:12 al 14 V.R.V.
“Y Samuel tomó el cuerno de aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos, y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.
Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.
El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl y
le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová”.
1 Samuel 16:13 y 14 V.R.V.
La unción del nuevo testamento:(El Espíritu sobre todo el que cree en Jesucristo
Y también con un propósito)
En el nuevo testamento se incluye el ministerio de Jesús, aún antes de ir la Cruz y no podía impartir salvación, solo dar autoridad por medio del Espíritu Santo enviándolos a cumplir tareas. Hasta la crucifixión y la resurrección, luego de lo cual todo cambio.
(1) Conociendo la existencia de Dios:(El Espíritu Santo sobre nosotros)
- Esta experiencia te permite ver el cuerpo.
Esta situación fue la que vivieron antes de la crucifixión sus discípulos (los setenta) que eran enviados por Jesús de dos en dos y también por sus doce, ligados íntimamente con el Cristo. Esta experiencia les permitió a los discípulos ver a Jesús y ver sus milagros, aún ser parte de algunos acontecimientos, extraños para ellos, pero increíbles, aún para los incrédulos.
De todas maneras los discípulos se equivocaban una y otra vez y por momentos no entendían nada de lo que Jesús hacía o decía, porque Jesucristo solo activó el Espíritu al enviarlos a realizar alguna tarea, para la cual les dio autoridad en su nombre, pero El todavía no había ido a la Cruz, por lo tanto no podía impartirles lo que más tarde le soltó a los doce.
Esta experiencia puede ser vivida hoy, por personas que no niegan la existencia de Dios, que pueden contar a otros algunas vivencias divinas, atribuyéndoselas a la mano de Dios. Vivencias en las cuales Dios hace algo determinado. Pueden además, hacer este anuncio a otras personas, pero sin entender absolutamente nada de lo que les ha sucedido.
(2) Una experiencia de salvación:(El Espíritu Santo en nosotros)
- Esta experiencia te une al cuerpo.
Cuando el Cristo ya había ido a la Cruz pudo impartirles a sus discípulos, una experiencia de salvación, impartirles su Sangre y ungirlos internamente con el Espíritu Santo. Esto trajo a sus vidas, entendimiento, luz y autoridad. Esta unción es la que deposita en nuestro interior verdadera vida. Es la unción que nos da autoridad, pero que aún, no tiene el poder que Dios quiere impartirnos, para funcionar en la misión y en el propósito de Reino que podamos tener.
“Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros.
Como me envió el Padre, así también yo los envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.
A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos,
y a quienes se los retuviereis, les son retenidos”.
San Juan 20:20 al 23 V.R.V.
“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.
Efesios 1:13 y 14 V.R.V.
Unción que se abre paso:(El Espíritu Santo dentro de nosotros)
- Esta unción es la que deposita en nuestro interior un río de agua viva.
- Esta unción es la que debe fluir por medio del quebrantamiento.
- Esta unción es la que se abre paso por medio de la disciplina del Espíritu Santo.
(3)Una experiencia de poder: (El Espíritu Santo, llenándonos, rodeándonos,
conectándonos con la fuente de poder)
- Esta experiencia te capacita para trabajar como cuerpo.
- Antes de partir les dijo que recibirían algo del cielo y era la unción del Espíritu Santo.
Hechos 1:8(Poder)
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria,
y hasta lo último de la tierra”.
La gran pregunta es: ¿Si ellos ya habían recibido el Espíritu Santo con el soplo del Cristo qué poder era el que necesitaban recibir?
“Cuando llegó el día del Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.
Hechos 2:1 al 4 V.R.V.
Esta llenura es la que les otorgó poder, para predicar y que se convirtieran tres mil personas un día, al otro cinco mil y así conquistar el mundo conocido. Esta llenura es la que les permitió generar todos los milagros y señales que los acompañarían en sus ministerios. Esta llenura es la que debemos procurar cada día los hijos de Dios, no hay límites en lo que Dios puede manifestar al mundo a través de nosotros, pero todo depende de nuestra actitud ante la Santa Unción del Señor.
“Dios no da el Espíritu por medida”
San Juan 3:34 V.R.V.
1)El Espíritu Santo primero nos convenció:
“Y cuando él venga, convencerá al mundo
de pecado, de justicia y de juicio.”
San Juan 16:8. VRV.
2) El Espíritu Santo nos capacita para que tengamos comunión (unión) con Dios:
“Mas el Consolador, el Espíritu Santo,
a quien el Padre enviará en mi nombre,
él os enseñará todas las cosas, y os recordará
todo lo que yo os he dicho.”
San Juan 14:26. VRV.
3)El Espíritu Santo nos enseña todo lo que Dios nos ha concedido:
“Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo,
sino el Espíritu que proviene de Dios,
para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.”
1 Corintios 2:12. VRV.
4)El Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad intercediendo por nosotros:
“Y de igual manera el Espíritu Santo nos ayuda
en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir
como conviene, no lo sabemos,
pero el Espíritu mismo
intercede por nosotros con gemidos indecibles.”
Romanos 8:26. VRV.
5)El Espíritu Santo que nos guía a toda justicia y verdad como a hijos amados.
“Porque todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios
y coherederos con Cristo...”
Romanos 8:14 y 8:17. VRV.
6)El Espíritu Santo nos previene de lo por venir:
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad,
él os guiará a toda la verdad; porque no hablará
por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere,
y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
San Juan 16:13. VRV.
7)El Espíritu Santo nos dará testimonio de nuestra condición:
“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”
Romanos 8:16. VRV.
8)El Espíritu Santo vivificará nuestros cuerpos mortales:
“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos
a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también
vuestros cuerpos mortales por su Espíritu
que mora en vosotros.”
Romanos 8:11. VRV.
9)El Espíritu Santo producirá fruto en nosotros:
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza, contra tales cosas no hay ley.”
Gálatas 5:22. VRV.
10)El Espíritu Santo pone en nosotros el querer como el hacer:
“Porque Dios es el que en vosotros produce
así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
Filipenses 2:13. VRV.
11) El Espíritu Santo nos dará sus palabras para hablar correctamente:
“No os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis,
sino el Espíritu Santo.
San Marcos 13:11. VRV.
12) El Espíritu Santo nos sella para la herencia
“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”
Efesios 1:13 y 14. VRV.
Tengo la certeza después de esto, que no podemos poner excusa alguna para vivir una vida de bendición, pues con Cristo somos más que vencedores (Romanos 8:37). Entonces no vivamos en la carne sino en el espíritu.
“Porque el ocuparse de la carne es muerte,
pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Por cuanto los designios de la carne son
enemistad contra Dios; porque no se sujetan
a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Mas vosotros no vivís según la carne,
sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios
mora en vosotros. Y si alguno no tiene
el Espíritu de Cristo, no es de él.”
(Romanos 8:6 al 9. VRV.)
La Biblia nos enseña que Dios es Espíritu (San Juan 4:24) y que después de que nosotros hemos nacido y vivido en el pecado y la maldad de nuestra carne, Él nos ha hecho nacer en el espíritu (San Juan 3:6); al nacer como nuevas criaturas tenemos comunión con Él, al grado de ser uno con Él:
“Pero el que se une al Señor,
un espíritu es con él.”
(1 Corintios 6:17. VRV.)
Al ser uno con Él, ya no somos nosotros sino que Cristo vive su vida en nosotros (Gálatas 2:20) y debemos entender que Cristo no puede fracasar y si Él no fracasa, nosotros tampoco (2 Corintios 2:14), Es así como nuestra vida será como la aurora que va creciendo de gloria en gloria de poder en poder, de triunfo en triunfo...
¿No le parece maravilloso? ¿No es bueno el saberse un vencedor? ¿No es fabuloso habitar en su presencia? ¿No es apasionante ser hijo del Rey Jehová de los ejércitos? ¿No es verdaderamente alentador el saber que no nos pide algo que no podamos cumplir o hacer?
Repasemos:
(1)El Espíritu Santo primero nos convenció:San Juan 16:8
(2) Nos capacita para que tengamos comunión (unión) con Dios: San Juan 14:26
(3)Nos enseña todo lo que Dios nos ha concedido: 1 Corintios 2:12
(4)Nos ayuda en nuestra debilidad intercediendo por nosotros: Romanos 8:26
(5) Nos guía a toda justicia y verdad como a hijos amados: Romanos 8:14 y 8:17
(6)Nos previene de lo por venir:San Juan 16:13
(7) Nos dará testimonio de nuestra condición: Romanos 8:16
(8)Nos vivificará nuestros cuerpos mortales:Romanos 8:11
(9)Producirá fruto en nosotros: Gálatas 5:22
(10) Nos pone el querer como el hacer: Filipenses 2:13
(11) Nos dará sus palabras para hablar correctamente: San Marcos 13:11
(12) Nos sella para la herencia: Efesios 1:13 y 14
Si este material ha sido de edificación para su vida y desea saber más sobre este tema, puede hacerlo adquiriendo el libro del pastor Osvaldo Rebolleda titulado: "Recibiendo el manto de la unción apostólica"